Hoy en día la gente vive como en una interminable carrera automotriz. Todo el tiempo están cambiando de velocidades para lo que necesitan una gasolina de alto octanage (adrenalina) la cual se convierte en la "hormona del estrés".
Es factible aguantar en la carrera el paso durante días, semanas y seguramente hasta meses. Pero existe una negación a relajarse por mucho tiempo, eventualmente habrá que pagar las consecuencias.
Para no llegar a un colapso total es necesario hacer un "check-up list" que incluya comidas nutritivas, ejercitar los músculos con cierta perioridad, y mucho aire fresco y luz, en pocos palabras relajarse.
La relajación no solamente es de los músculos, también inluye a la mente. Es imposible relajarse físicamente si la mente no deja a un lado los problemas y los asuntos pendientes. De igual forma es imposible relajarse mentalmente cuando se encuentra en una posición encorvada, con los hombros tensos.
Las demandas de la vida cotidiana continuamente nos impide descansar, pero es exactactamente en ése momento cuando el cuerpo comienza a cobrar, poniendo rígidos los hombros, provocando dolor en la espalda baja y alta y un incesante dolor de cabeza, siendo los anteriores los primeros signos de que necesitas un descanso. El gigantesco esfuerzo, inconsciente, que el cuerpo realiza al mantener una tensión en los músculos agota la energía del cuerpo. La combinación de la tensión muscular y la falta de enrgía hace que hasta Superman y La Mujer Maravilla se sientan agotados, irritables y con apatía.
Cuando se toma el tiempo necesario para relajarse hay un ingremento en la creatividad, una buena circulación, buenas relaciones sociales, una digestión óptima, mejor sexo, una agilidad saludable para respirar, fertilidad, buenas y reparadoras horas de sueño, alivio de dolor, buena postura, entre otras muchas cosas.
Informanción obtenida de:
Stanway, P. 2001. Natural Well Woman. Italia: Barnes and Nobel pp. 32, 33
No hay comentarios:
Publicar un comentario